Campo de Gibraltar

De las sombras a la luz: «Jota» el perro rescatado que se prepara para ser un héroe GOEM

Recientemente hemos conocido a través de las redes sociales la historia de «Jota», un pastor belga Malinois que tras más de un año en la perrera de Los Barrios era adoptado por GOEM, una asociación que se dedica al rescate de personas.

Entre la diversidad de razas caninas, el pastor belga Malinois destaca como una de las más admiradas. Su presencia en videos ejecutando trucos impresionantes y las historias de sus hazañas heroicas en las noticias lo han convertido en una raza altamente valorada. Estos perros desempeñan roles destacados como rescatistas, perros policías, detectores y protagonistas en diversas formas de entretenimiento, desde películas hasta espectáculos televisivos, demostrando ser animales notoriamente inteligentes y versátiles.

Sin embargo, este reconocimiento y popularidad han llevado a que, en los últimos años, personas fácilmente impresionables e inexpertas busquen tener un pastor belga Malinois como mascota. Algunos asumen erróneamente que la inteligencia de estos perros significa que no requieren educación ni entrenamiento, creyendo que simplemente soltarlos en el jardín les permitirá realizar tareas domésticas y brindarán seguridad sin esfuerzo.

Adoptar a un pastor belga Malinois es un compromiso que va más allá de lo superficial, demandando tiempo, dedicación, cariño y disciplina. A diferencia de razas catalogadas como «falderas», que requieren cuidados mínimos y poseen bajos niveles de energía, el Malinois se presenta como un compañero de aventuras, exigiendo una dosis considerable de ejercicio diario debido a su temperamento enérgico. Esta particularidad conlleva desafíos, y es aquí donde las complicaciones suelen surgir.

Con frecuencia, familias deslumbradas por el carácter heroico de esta raza optan por adquirir un ejemplar, solo para descubrir que no pueden seguir el ritmo exigido por el animal o que no pueden soportar sus travesuras en casa o su fuerte carácter por falta de disciplina. Al final quien sufre las consecuencias es el pobre animal, y en muchos casos en lugar de buscar ayuda profesional se elige la salida fácil y dolorosa del abandono.

La historia de Jota puede ser un reflejo de estas circunstancias, aunque no podemos confirmarlo con certeza. Lo que sí sabemos es que Jota fue encontrado atado en una ventana y terminó en la perrera de Los Barrios.

En la imagen Jota posa tras su sesión de entrenamiento

En ocasiones, la vida brinda segundas oportunidades a aquellos animales que languidecen en una perrera, aguardando un nuevo hogar. Su existencia triste, entre cuatro paredes en condiciones poco deseables, puede transformarse en una vida llena de posibilidades.

Para Jota, esa oportunidad se materializó gracias a la asociación GOEM, un grupo de voluntarios especializados en la búsqueda y rescate de personas desaparecidas, con sede en el Campo de Gibraltar. Aunque esta entidad no es muy conocida por muchos, sus notables esfuerzos durante eventos como el terremoto de Turquía y el reciente terremoto de Marruecos la destacan como un grupo de voluntarios comprometidos en situaciones de emergencia y rescate.

Entre los miembros destacados de este equipo se encuentra Kira, una perrita veterana entrenada para llevar a cabo labores de búsqueda y rescate. Su papel fundamental en el buen desempeño de GOEM a lo largo de los años quedó evidenciado cuando participó en las tareas de búsqueda de Liliana Falcó, la mujer tarifeña de 76 años que desapareció mientras paseaba con su perro.

Y como toda veterana, a Kira se le acerca ya su jubilación, que está prevista para el próximo 28 de abril, coincidiendo con el día internacional del rescate, momento en el que Jota ocupará la vacante dejada por su compañera canina. Mientras, Kira disfruta de la compañía de Benito, el guía canino y cuidador de la asociación GOEM que ahora prepara a Jota para su nuevo cometido, y con quién compartirá el resto de su vida, porque el vínculo entre Benito y Kira va más allá de la camaradería profesional, son familia. Mientras tanto, entre sesión y sesión de entrenamiento, hay mucho cariño, cuidado, atención y momentos entrañables, que Benito y Jota disfrutarán bajo la mirada atenta de Kira.

¿Qué es GOEM?

La asociación GOEM es un grupo operativo de emergencias. Estas entidades se encargan de coordinar y llevar a cabo acciones eficientes en situaciones de emergencia o desastre. Suelen estar conformados por profesionales especializados en áreas como rescate, atención médica, logística, comunicaciones y otros campos relacionados con la gestión de emergencias.

La función principal de un Grupo Operativo de Emergencia es responder de manera rápida y efectiva ante situaciones críticas, como desastres naturales, accidentes graves, incidentes de seguridad, entre otros. Estos equipos suelen trabajar en estrecha colaboración con agencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales (ONG), servicios de salud, fuerzas de seguridad y otras entidades relacionadas con la gestión de crisis.

Las acciones de un Grupo Operativo de Emergencia pueden incluir la evacuación de personas en peligro, búsqueda y rescate, atención médica de emergencia, suministro de ayuda humanitaria, gestión de refugios temporales, coordinación de recursos y comunicación con el público afectado. La formación y preparación adecuadas son fundamentales para que estos grupos puedan responder de manera efectiva y colaborar con otras entidades involucradas en la gestión de emergencias.

Los perros aprenden mejor jugando

La participación en juegos es fundamental para el desarrollo intelectual de los perros, estimulándolos a comprender su entorno, interiorizar reglas básicas de conducta, controlar su fuerza y perfeccionar diversas destrezas. Estas perspectivas las comparte Benito Moreno en una conversación con nuestro equipo de redacción. Cualquier programa de adiestramiento canino, ya sea para labores de rescate o detección de sustancias estupefacientes o explosivos, se basa en el juego. Los animales aprenden de manera efectiva mientras juegan en condiciones seguras.

En este contexto, el guía canino de GOEM enfatiza la importancia de desmentir mitos en torno al adiestramiento de perros, especialmente en lo relacionado con la detección de sustancias estupefacientes. Algunas leyendas urbanas han insinuado que estos perros son drogados, una afirmación que despierta la indignación de los expertos. ¿Qué se haría entonces con los canes entrenados para detectar explosivos? ¿Se les alimentaría con bombas? Esta respuesta, formulada con indignación, resalta la importancia de aclarar malentendidos en torno al adiestramiento animal, un campo que, a pesar de la creciente admiración por los héroes de cuatro patas, sigue siendo relativamente desconocido para muchos.

Pero no es el único mito que Benito se ha propuesto desmentir, de hecho hay otro tema que nos resalta con especial énfasis: la jubilación de los perros. Y es ahí, donde el guía canino de Jota resalta la gran labor que realiza otra entidad «Héroes de 4 patas», una organización sin ánimo de lucro para buscar un hogar a aquellos héroes peludos que han pasado gran parte de su vida al servicio de la sociedad.

No les abandones, ellos no lo harían

La elección de adoptar un animal debe estar respaldada por una comprensión exhaustiva de sus necesidades y responsabilidades, yendo más allá de percepciones superficiales. Los voluntarios de la perrera de Los Barrios se enfrentan diariamente a la realidad del abandono.

Y precisamente, es el personal encargado de gestionar las adopciones en las protectoras, el que posee un conocimiento experto y comprensión precisa de las características y necesidades de cada habitante del refugio, siendo quienes mejor pueden orientar según el carácter del animal y el estilo de vida del adoptante.

Por ejemplo, para una familia con una rutina más relajada, un perro adulto de temperamento tranquilo podría ser más adecuado. En el caso de personas mayores, elegir un cachorro podría no ser la mejor opción debido a su energía desbordante y necesidad de actividad constante. Si el tiempo es limitado o es la primera experiencia con una mascota, optar por un cachorro (ya sea perro o gato) puede no ser lo más acertado, ya que requieren un considerable esfuerzo de educación y conocimientos para evitar posibles problemas de comportamiento en el futuro.

Adoptar implica una responsabilidad a lo largo de toda la vida del animal, evitando así la devolución por inconvenientes en la convivencia. Es crucial dejarse asesorar por el personal que conoce a los animales y puede identificar al mejor compañero para cada hogar. No todos los perros tienen las mismas cualidades que Jota, pero no todas las familias necesitan lo mismo. Por eso, al igual que la historia de Jota ha terminado con final feliz, en la perrera de Los Barrios, aún hay muchos «Jota» esperando a ser adoptados y deseosos de llenar de cariño y aventuras un hogar como el tuyo.

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