Opinión

El «ecoglamour» de Verdemar y su visión parcial

En 8 años de gobierno socialista con un municipio hecho unos zorros desde el punto de vista medioambiental los ecologistas nunca nominaron al ayuntamiento de Tarifa. ¿Será que ahora gobierna el PP?

A veces me pregunto, si algunos grupos que dicen llamarse ecologistas, lo son realmente. Un verdadero ecologista no se debe a ideologías sino a la defensa de la naturaleza. Pero viendo el proceder de los ecologistas del Campo de Gibraltar, no queda lugar a duda alguna, cuando el gobierna el PSOE por muy sucio y descuidado que esté un municipio, por muchos vertederos ilegales que contaminan y destrozan el medio ambiente, tan solo dan coscorrones en forma de nota de prensa. Eso sí si gobierna un partido de centroderechas, a pesar de que desde el día uno se hayan preocupado de limpiar y cuidar el entorno, estos ecologistas de moqueta y caviar, se permiten proponer al único equipo de gobierno que se ha preocupado en cuidar a la Tarifa verde a los premios Atila.

Por suerte, aquí está la hemeroteca para demostrar la falta de credibilidad de este colectivo al servicio de las formaciones de izquierdas. Y me refiero al vertedero ilegal de Bolonia, a las basuras acumuladas en el cauce del arroyo del Pulido, y otros muchos más ejemplos que podría citar. Pero centrémonos en Bolonia.

En Bolonia Tarifa, un paisaje natural de belleza inigualable, ha sido testigo de prácticas medioambientales que han pasado desapercibidas para algunos defensores de la ecología. La imagen de un vertedero ilegal lleno de basuras y muebles, capturada el pasado año cuando gobernaba el PSOE, es un recordatorio gráfico de la falta de coherencia en la lucha por la protección del entorno.

Durante ese periodo, el vertedero no atrajo la atención merecida. Los ecologistas, en su mayoría afines al PSOE, no lo nominaron para los prestigiosos premios Atila, que reconocen las peores agresiones al medio ambiente. ¿La razón? Especulaciones apuntan a la influencia partidista, una evidente muestra de la doble vara de medir que caracteriza a ciertos sectores del ecologismo.

Curiosamente, con el cambio de gobierno y el ascenso del PP, que ha impulsado medidas efectivas para limpiar y preservar el municipio, ahora los ecologistas se pronuncian. Bolonia Tarifa, que luce más limpio y resplandece gracias a las iniciativas del nuevo gobierno, podría haber ganado el premio «Laurisilva» tras el cambio de imagen que se ha producido durante los últimos seis meses en el cuidado del entorno. Sin embargo, hemos visto sorpresivamente como estos ecologistas de caviar y moqueta nominaban al equipo de gobierno en forma negativa. El asunto está claro, y seguro que al igual que quien escribe este artículo, este reconocimiento en negativo parece más un gesto político que un verdadero compromiso con la defensa del medio ambiente.

La nominación del gobierno del PP ha generado controversia y cuestionamientos sobre la imparcialidad de algunos grupos ecologistas. ¿Se trata realmente de la protección del entorno, o es una estrategia para desacreditar a un gobierno no alineado con sus ideales?

La población se pregunta por qué el vertedero del pasado año no mereció atención, mientras que la mejora evidente en la gestión actual sí. ¿Acaso el ecologismo debe estar sujeto a colores políticos? Este comportamiento sectario plantea dudas sobre la integridad y la verdadera motivación de ciertos defensores del medio ambiente.

En lugar de abogar por un enfoque justo e imparcial, algunos sectores ecologistas parecen guiarse por afiliaciones políticas. Este tipo de comportamiento socava la credibilidad del movimiento y desanima a aquellos que buscan una lucha sincera y desinteresada por la preservación del entorno natural.

La ecología no debe ser un campo de batalla político, sino una causa que todos abracen independientemente de su orientación ideológica. Bolonia Tarifa y su entorno natural merecen un compromiso genuino con la protección del medio ambiente, sin dobles varas de medir. La verdadera sostenibilidad y conservación no distinguen entre colores políticos; es hora de que los ecologistas también lo entiendan.

Serena Palabra

Serena Palabra es mucho más que una escritora de opinión; es una defensora incansable, una narradora de historias de resistencia y una voz poderosa que rompe barreras. Licenciada en Historia. Soltera por elección. Madre de cuatro mininos adorables. Disfruto cada amanecer en mi playa de Bolonia, me encanta terminar el día enganchada a un buen libro y explorar nuevos senderos.

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